Era demasiado pronto para vestirse, así que se tumbó en la cama con el albornoz puesto y cerró los ojos.
No se dio cuenta de que se había quedado dormida hasta que, al abrir los ojos de nuevo, se encontró el rostro sonriente de Peter delante de ella.
-Buenos días- antes de que respondiera, se inclinó y la besó cálidamente. Este es el mejor modo de empezar el día, ¿no crees?
-Te estas aprovechando de mi situación- dijo ella débilmente.
Recién afeitado y con el pelo aún mojado de la ducha estaba