Durante todo el trayecto se sintió tensa, como temerosa de aquella situación, de estar en un espacio reducido con Peter Stanton.
En un momento dado, su estado anímico se hizo patente y evidente para Peter.
Por favor, Anne, ¿te quieres relajar?- le dijo Peter al cabo de un rato.
¿Perdona?
Estás muy tensa. ¿Qué demonios piensas que te voy a hacer en mitad de una calle abarrotada de coches en pleno día?
Ella lo miró atónita y respondió con más desparpajo del que correspondía a una empleada.
No sé