Ambar se despertó esa mañana con la luz suave del sol colándose entre las cortinas de su pequeño departamento. Sintió el calor familiar de Axel a su lado, su brazo fuerte descansando sobre su vientre, donde su bebé crecía día a día. La imagen de una familia. Aunque sus problemas no estaban completamente resueltos, esas mañanas eran lo más parecido a la paz que había conocido en mucho tiempo.
Axel, con su respiración lenta y profunda, parecía tan diferente de aquel hombre dominante que proyectab