Miranda esta desconsolada en la mansión de su padre en Inglaterra, no puede creer que no le permitan ver a su hijo.
El teléfono repica con una llamada de su padre, ella limpia sus lagrimas y carraspea para aclarar la garganta, no quiere que su padre la vea sufriendo, el esta delicado de salud y si algo le pasa a él se sentiría muy sola.
—Hola papa. — Saluda ella...
—Hija, te acabo de enviar al correo, los documentos de la custodia de Alex. — Le informa su padre.
Ella queda sin palabras por un in