Miranda Ferrer
—A las seis de la tarde, Miranda llega escoltada a la Mansión Ferrer, su padre y dos de sus guardaespaldas la acompañan.
Estruja sus manos de forma nerviosa—Todo saldrá bien, Darién es un hombre razonable. — Le dice su padre tratando de tranquilizarla.
—Creo que quiere lastimarme. — Susurra ella, su padre ignora las condiciones que Darién esta imponiéndole.
—No lo conoces. — Responde ella ya ante la puerta antes de tocar.
—En todo caso, te está ofreciendo la oportunidad de estar c