Capítulo 50

Son las 12 del mediodía, estamos en el cementerio local, Bruno y Tomás me acompañan con el sequito de seguridad.

Un sacerdote está pronunciando las últimas palabras para mi amiga, mi joven amiga. Su madre de acerca a despedirse y estira su mano a mí.

—Ven Vanessita— me pongo de pie y voy con ella hacia el féretro. Llevo un tulipán, le encantaban, este es de color rojo.

—¿Ella estará bi

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