—Ahora dime qué flores prefieres— tomo una gran bocanada de aire y miro hacia el gran muestrario de flores que tengo en mis manos.
Creí que traer a Toño a la escuela aminoraría el estrés por la fiesta de mañana pero creo que no fue tan buena idea.
—Me gustan los girasoles— él asiente y toma notas. Hemos pasado los dos últimos descansos preparando la cena de mañana. Cuando Toño se inspira no hay quien lo calme.
—¿Y el pastel?, ¿de qué sabor?— sin pensar contesto
—Quiero Cheesecake con choco