Mundo de ficçãoIniciar sessãoSiento que todo da vueltas a mí alrededor, Hernández cierra la puerta. Estoy de vuelta en mi apartamento.
—Vanessa si hay algo que pueda hacer…— escucho el susurro de su grave voz pero no me animo a mirarlo, siento vergüenza y pena por mí.
Niego con la cabeza y camino a mi cuarto, repaso una y otra vez la situación que acabo de vivir, Bruno, con dos rubias, su clavícula y cuello marcado con besos, aprieto los ojos, est&a







