Nicolás se encontró a mitad de la escalera con Alejandro. Sin embargo, lo que realmente llamó su atención fue la persona que venía detrás de él.
—¡Cuñada! —saludó con una enorme sonrisa.
Su mirada descendió de inmediato hasta el vientre de Daxia.
—Oh...
Sus ojos se abrieron con asombro al notar lo avanzado de su embarazo.
—Hola... —respondió ella con timidez.
—Deja de mirarla tanto —gruñó Alejandro, colocándose discretamente delante de su pareja.
Nicolás soltó una carcajada.
—Qué envidioso eres