Joseelo contaba las horas para desaparecer. Solo quedaba un día más. Ya tenía casi todo listo; solo le faltaba una clase ese día y todo acabaría.
La posesividad de Iker había sobrepasado todo entendimiento. Ya no le importaba que alguien los viera.
Sin embargo, lo que más lo había descolocado fue la fuerte discusión que había tenido con Leyli.
Sin querer, ella los había visto besándose. Justo el día en que había reunido el valor para hablarle de sus sentimientos. Había esperado la hora de salid