Nohemi apareció en la habitación original, ella no recordaba haber abierto la puerta, pero esta se encontraba justo a su espalda. No había nadie allí para recibirla, por lo que pensó que era posible que no supieran que había regresado.
Se sintió un tanto cansada, como si de forma repentina el agotamiento del largo día de caminata por la montaña y las emociones experimentadas la invadiera sin escrúpulos. Incluso sus piernas comenzaron a temblar.
―Jaaaa… ―exhaló frustrada, en ese instante su estó