--Ya está… creo que he hecho un excelente trabajo…--la voz de Senga me saco por completo de mis pensamientos, aquellos que iban y venían al ver los anteojos en mis manos, aquellos que Senga retiro de mis manos y los coloco en mis ojos, aquellos que ahora me hacían marear y me hacían percatar, qué carajos estaba ciega en aquel entonces.
Tanto así que para levantarme del asiento solo me sostuve un poco, pero entonces cuando mi mirada se enfocó en el espejo, en aquel que veía un poco borroso, me q