—¿Entonces qué opinas el azul o el rosa? —le muestre los dos colores a Thara y estadio una fuerte exhalación atravesó del vidrio que nos separaba, en lo que me mostró el vestido rosa e hizo una mueca, pues parecía estar cansada de que le hiciera la misma pregunta una y otra vez.
—Si me muestras otro vestido más, solo me iré Nessa, solo haré eso…—reí un poco, pues no podía irse, por así decirlo, Thara tenía una cadena perpetua, una que estaba apagando, debido a que había asesinada a su padre y a