David me llevó cargada hasta la habitación, mientras me aferraba a sus fuertes hombros, hundí mi cabeza en su cuello embriagándome de su delicioso aroma, trae puesto el mismo perfume de siempre que no deja de atontarme cada vez que estoy cerca de él.
Ya dentro de la habitación, David me llevó hasta la cama y se puso sobre mi para continuar con nuestra sintonía de besos, jadeos y caricias.
—No sé cómo llegamos a esto, pero en serio te deseo Emma Dawson— Murmura David retomando el aliento al sep