—Si, por favor... necesito estar más cómoda para dormir— Acepto dudosa de mi respuesta.
—¿Quieres que llame a la señora Amy o/a Allison?— Pregunta rascándose la nuca apenado y puedo ver cómo sus mejillas se tiñen de rojo.
—No, Hazlo tu... No quiero molestar— Sugiero apretando un poco los labios igual de avergonzado que el.
—Ok…— Responde con cierta tensión en su cuerpo mientras camina hacia mi vestidor.
No tardó casi nada, en un par de minutos regreso con un pijama de felpa blanco con corazones