—¿Y que pasó con tu ferviente odio hacia mi? Dijiste que te había arruinado la vida— Respondo alzando ambas cejas.
—Con respecto a eso… lo dije en un momento de irá, y me arrepiento de eso— Musita.
—¿Y que sucederá cuando tengamos algún problema entre nosotros y la rabia te envuelva?— Inquiero.
—Estoy cambiando Emma, no pasará de nuevo—
—Lo pensaré— Declaro en tono serio y David me responde con una sonrisa.
El sueño comienza a envolvernos y ambos nos acomodamos, yo por supuesto lo abrazo hundie