Mundo ficciónIniciar sesiónMariel abrió los ojos, estaba agotada, y adolorida, pero ese pequeño llanto en el exterior de sí le obligó a hacer lo que hacía cada una o dos horas, despertar al borde del llanto también.
Justo en ese momento recordaba plenamente todas las razones por las que había decidido no ser madre jamás, recordaba todo lo que odiaba dar de sí mima demasiado, y ese bebé no pedía demasiado, exigía todo y más







