Mundo ficciónIniciar sesión—Han pasado casi cinco meses de que te fuiste con él y sigo pensando que es una locura —dijo Paulina, que desayunaba con su amiga en un puesto que fuera su lugar de desayuno habitual cuando vivían juntas.
—Yo voy a estar pariendo y seguiré pensando que es una locura —concordó Mariel antes de morder su desayuno—, es una linda locura.
—Te gusta demasiado tu vida —sentenció de manera casi molesta la azabac







