Mundo ficciónIniciar sesión—¡¿Estás loca?! —preguntó Lorena, la madre de Mariel, tras escuchar su historia.
Ni siquiera había pasado media hora de que la había visto llegar, de que había pasado de la emoción por ver a su hija embarazada parada en su puerta a la angustia porque, aparentemente de la nada, ella había comenzado a llorar sin siquiera entrar a casa.
En cuanto pudo tranquilizarse, Mariel le contó una historia de pel







