Cuando el avión particular de Aaron aterrizó en el aeropuerto de Miami, me fui directamente a las puertas de la terminal viendo la limusina que mis padres dejaron para uso de mi nona, me acerque corriendo hacia ella, saludando al chofer que abrió la puerta del vehículo en cuanto me vio
— Que alegria tenerla otra vez con nosotros señorita Alice .--- dijo el chofer
— Yo también me alegro de estar de vuelta ¿y nona, no ha venido? — le pregunté
— No señorita, la señora la espera en la casa — me r