Cuando Cati me dijo que lo único que le faltaba a Dory y a Kevin para ser felices, era tener a mi hijo entre sus brazos, el estómago se me revolvió, me levanté de la silla para ir corriendo al baño a vomitar ya que cuando Cati me contó los planes de su hermana, no me esperaba que Dory cayera tan bajo, engañandome como lo hizo con su enfermedad
— ¿Te encuentras bien? — me preguntó Aaron que me siguió hasta el baño
— No me lo puedo creer, confíe en ella Aaron, ¿cómo ha sido capaz de mentirme así?