84. LA CONFESIÓN
CRISTÍN:
Durante toda mi vida había aceptado las declaraciones de muchos chicos. Pero nada que ver con esto. Simón me gustaba de verdad, sentía una gran atracción hacia él desde que lo conocí. Pero esto era demasiado. No me estaba pidiendo que fuera su novia, yo no tenía voto en el asunto al parecer. Me había declarado que era suya. ¿Qué demonios era eso? ¡Odiaba a los tipos machistas y posesivos!
—Un momento Simón, deja ver si entendí bien lo que dijiste —lo detuve tratando de no reírme—. Te l