77. BAJO LA LUNA LLENA
REYNOLDS:
Ragnar le enseñó sus ojos dorados a los lobos de la manada haciendo que retomaran sus formas humanas. Ellos al enterarse de que había traído a mi Luna, que era humana, querían verla. En secreto había mandado a organizar un espectáculo común de los hoteles del mundo para que no se despertaran sospechas. Al llegar al lugar donde nos dirigíamos, ya estaba transformado en un escenario mágico.
—¡Esto es maravilloso! —exclamó Cristín que por una vez caminaba al lado de Sofía que no dejaba d