ALAYA:
Estaba realmente asustada y preocupada porque no veía a papá. También porque quería salvaguardar a Cristín de los lobos. No teníamos mucho que recoger; después de todo, todas mis cosas estaban en casa de mi padre en la ciudad. Pero lo que más me mortificaba era tener que revelar a mis compañeros que era la novia del jefe. Tomé aire y me decidí a iniciar con Cristín, que no dejaba de parlotear sobre los cachorros y de hacerme preguntas sobre Simón a las cuales yo no tenía respuesta. No lo