Mundo ficciónIniciar sesiónALAYA:
Un nuevo calambre mucho más fuerte me estremece, arrancándome un grito. La sangre vuelve a salir de mí en mayor cantidad, manchando las sábanas, asustándome terriblemente. No puedo perder a mi hijo, no puedo.
—Tiene que tranquilizarse, señora Alaya —me pide el brujo con urgencia—. No tenga miedo. No será nada como lo que sucedió con Lirión. Él la atacó, la dañó. Esto






