129. ALIANZAS OSCURAS (CONTINUACIÓN)
LIRIÓN:
No se me escapaba la respiración contenida de Zayra, los músculos tensos como un resorte listo para soltarse. El aire no me traía ningún olor desconocido. Quien se acercaba se había tomado el trabajo de venir en contra del viento. Solo llegaba a mí el aroma familiar del bosque, su humedad. Los múltiples olores de animales nocturnos.
Me quedé quieto, listo para dejar salir a mi lobo. Observando cómo ellas interactuaban, tratando de sonar natural. ¿A quién habían invitado para que me elim