MI MALDITA HISTORIA. PARTE 2
TATYANA
El decir esas palabras en voz alta, ver el rostro asqueado de Kellen, quizá no debí haberle dicho nada.
—Pero que no se supone que para ese entonces ya deberías tener algún tipo de enseñanza sexual en la escuela —reí amargamente.
—Mis padres siempre fueron muy fanáticos de la enseñanza en casa, su religión no les permitía hablar de ningún tipo de esos temas, contrataron un profesor, el cual solo tenía permitido enseñar cosas básicas, por supuesto que con Wilton fue totalmente diferente,