MADISON
Cuando Taylor, nos encontró infraganti, quería morirme de la vergüenza, por ello decidí que sería mejor ir a la cocina, donde las demás ya nos esperaban. Seguro que iría con el chisme, no es que Roxanne no lo supiera, pero no quería que se enteraran de esa forma.
Obviamente, las miradas no se hicieron esperar, sé lo que cada una de ellas se encontraba pensando, así que solo les di por su lado y dejé que su imaginación volara. De todas formas, no pasó nada de lo que esperaba que pasara.