ASHTON
Ni yo mismo sabía lo que quería hablar con Madison, lo único que deseaba era tenerla cerca, saber que se encuentra bien y que ese cabrón, hijo de puta, no le causó ningún daño. Cuando entré a la habitación, traté de no acercarme demasiado a ella, aunque había algún tipo de magnetismo que me obligaba a hacerlo. Puede que reaccione mal si me acerco y entre en una crisis, eso es lo último que quiero.
Una vez que me confirmó que no logró causarle ningún daño que la perjudicara, el alma regre