ADAM
Obviamente, después de abandonar a Amina, no podía dejar de pensar que cometí la peor tontería de todas. Tal vez, debí haber luchado un poco más contra mi obstinada estupidez, pero aquí me encuentro ahora mismo, derrotado, sumido en la miseria y con una mujer en mente.
Misma mujer, que seguro ahora no quiere ni verme en pintura, de eso me encuentro más que seguro. Pero aquello, de alguna u otra manera, tampoco puedo olvidar, por más que lo intente.
Y las cosas estaban por ponerse aún peor