ASHTON
Y finalmente lo inevitable sucedió: terminé golpeando a un profesor que sé perfecto que no me quiere dentro de esta institución, pero me importa un carajo. El muy pendejo se atrevió a degradarme frente a todos y eso sí que no lo iba a permitir, además también afectó mi trabajo diciendo que no era lo que él había pedido.
Me levanté de mi asiento, por supuesto que cuando lo hice, su valor se esfumó. Me coloqué frente a él e intenté dialogar, pero fue imposible, me colmó la paciencia y term