MADISON
Desde ese primer día que conocí al tal Ashton Brennan, no dejo de molestarme ningún jodido día. Estaba harta de ver su cara, de tener que aguantar sus estupideces, de ver cómo prácticamente se follaba a todas las chicas habidas y por haber de la carrera. ¡Qué imbécil! No entiendo por qué no se va a un motel o a su casa. Es más, no entiendo cómo es que no ha sido suspendido o, por lo menos, no le han llamado la atención, deberían echarlo de la escuela.
Según he escuchado, las malas lengu