MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 54. Las cosecuencias de una boda
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 54. Las cosecuencias de una boda
La mujer asintió, algo nerviosa al reconocerlo, y solo le faltó hacerle una breve reverencia, porque la fama conflictiva de los Marshant ya era bastante conocida en la tienda.
—Claro, señor. Por aquí, por favor.
Los condujo hasta una oficina privada al fondo del negocio. La puerta se cerró detrás de ellos y la conversación que siguió duró más de una hora. Desde afuera apenas se escuchaban murmullos, algún golpe suave sobre el escritor