MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 21. El lugar que no le corresponde
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 21. El lugar que no le corresponde
Camilo encontró el sobre al llegar a su departamento. No estaba sobre la mesa ni entre el correo habitual, sino colocado con cuidado sobre el mueble de la entrada, como si alguien hubiera querido asegurarse de que lo viera apenas cruzara la puerta. No tenía remitente, solo su nombre escrito con una caligrafía impecable y un sello discreto del restaurante más exclusivo de la ciudad. Dentro había una reservación para dos. Mesa privada.