MI MEJOR ENEMIGO. CAPITULO 42. Prioridades
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 42. Prioridades
Camilo se dejó caer sentado en el sofá como si de pronto le hubieran cortado la energía del cuerpo. Miró las cajas abiertas, las prendas dobladas con cuidado y el eco desespernte del departamento que hasta hacía unas horas había sentido como su hogar. Simplemente porque sabía que ella iba a volver. Pero aquel camión de mudnzasdecía todo lo contrario.
Alzó la vista hacia Seija, que permanecía de pie frente a él con una serenidad que lo desconcertaba.
—¿