CAPÍTULO 37. El dueño del evento
CAPÍTULO 37. El dueño del evento
Henry se quedó completamente paralizado. Su respiración se cortó en seco y un nudo extraño se le formó en la garganta. No podía creer lo que estaba viendo. Ese hombre que no quitaba los ojos de Rebecca, y que no era otro que Bruno Carson… también era el mismo hombre que había visto salir del cuarto de hotel de Rebecca hacía unos días.
La imagen de aquel amanecer lo golpeó como un relámpago: Bruno ajustándose el saco, caminando con una calma irritante por el pas