Humo plateado aún se elevaba del gran cráter que alguna vez fue la magnífica capital del Clan de la Luna de Plata.
El paisaje parecía una fosa común hecha de mármol y cristal.
Alaric Obsidiana se encontraba de pie en el borde del cráter, su armadura negra estaba agrietada en múltiples puntos, dejando al descubierto piel quemada por la energía del Vacío.
Sin embargo, el dolor físico no se comparaba con la tensión que sentía al mirar la pequeña figura frente a él.
Lucas. El niño ya no flotaba,