63. TERRITORIO EN PELIGRO
KIERAN:
Una vez que toda la manada estuvo a salvo en las antiguas cuevas, me permití respirar brevemente. El aroma de cientos de generaciones de lobos impregnaba cada rincón, recordándonos que este refugio había protegido a los nuestros durante milenios. Observé a Claris, quien, junto a su hermana Clara y su madre Elena, mantenían un escudo protector alrededor de la manada. Las tres Lobas Lunares, un regalo que el destino nos había enviado en el momento más crítico.
—Mi Alfa —Fenris se acercó c