Mundo ficciónIniciar sesiónCLARIS:
Miré a mi madre sin saber qué decir; la abracé muy fuerte, tanto que casi no la dejaba respirar. Ella no respondió, se dedicó a acariciar mi cabello cuando se me escapó un sollozo que contuve enseguida al escuchar unos toques en la puerta que me salvaron de la explicación. Corrí a abrir solo para encontrarme con Fenris, que no me miraba a los ojos; solo me entregó unas bolsas.
—Señorita Claris, si






