Mundo de ficçãoIniciar sessãoKIERAN:
Los tres lobos se retiraron con la dignidad que pudieron mantener, aunque sus posturas rígidas y pasos tensos revelaban, al menos para nosotros, su frustración. Claris siguió con la mirada a Vikra, lo que hizo que mi lobo Atka se agitara inquieto. Los celos me llevaron a formular una pregunta que apenas pude contener.
—¿Son...? —me detuve a tiempo, consciente de que no tenía derecho a interrogarla. —No






