Mundo ficciónIniciar sesiónSARAH:
Retrocedía asustada, incapaz de apartar la mirada de los ojos ámbar de Farel. No podía entender cómo estaba allí, frente a mí, vivo y más intimidante de lo que recordaba. Yo misma había trazado su final. Yo misma le había tendido una trampa para que no fuera a avisarle al alfa de mi traición: lo había hecho caer por un acantilado, quebrado y perdido en la nada. ¿Qué hacía aqu&







