Mundo de ficçãoIniciar sessãoKIERAN:
Arrugué mi nariz mientras sentía mis colmillos asomarse. Ésta humana se empeñaba en faltarme el respeto una y otra vez. El depredador en mí se hizo presente cuando la sangre subió a mi cabeza. Por la forma en que abrió sus ojos, supe que los míos debían estar rojos, lo cual pareció recordarle que no trataba con un hombre común.
Con un suspiro, se dejó caer en la cama desfallecida; mi instin






