117. YO SOY SU LUNA
KIERAN:
Me moví con rapidez, rompiendo la quietud del ambiente. Era imposible no notar las miradas que me seguían, cargadas de preguntas, sorpresa y juicio… pero nada de eso me importó. No podía detenerme. No cuando Gael estaba ahí, al borde del colapso. Mi primo. Mi sangre. El único que me quedaba. Siempre había sabido que mi existencia se reducía a este momento, que mi propósito era protegerlo de todo, incluso de sí mismo, si era necesario.
Cuando lo alcé del suelo, sentí un peso más allá d