—Esa era de mi madre —dijo en voz baja—. Desapareció cuando nos fuimos.
—La guardé —dijo Konstantin, mirando a Estefany con algo parecido a la culpa—. Pensé que algún día podría devolvértela, pero creo que hoy debe llevarla ella.
Sacó el collar y se lo puso a Nuria.
—Mañana serás una mujer casada