Capítulo 273
La cocina se sumió en un silencio absoluto y asfixiante. Victoria y Celeste se quedaron congeladas en sus lugares, observando cómo la expresión relajada de Darío se desmoronaba por completo. Sus ojos oscuros se clavaron en un punto ciego de la pared, y los músculos de su brazo derecho se tensaron ta