Capítulo 269
El silencio en la recámara solo se rompía por el sonido de sus respiraciones agitadas. El calor entre las sábanas era intenso, Darío estaba acostado boca arriba con un brazo cruzado detrás de la cabeza y el otro rodeando la cintura de Victoria con mucha firmeza, aferrándola a él como si tuviera mied