Mi amor, llegaste antes que yo. Me acerqué a mi esposa y la besé.
Me separé de Theo bastante incómoda.
—Mi amor, tu abuelo está presente.
—No debes sentir vergüenza, Rossanne. Al contrario, me alegra mucho verlos bien, ya que según mi hija su matrimonio se había ido a pique.
—Abuelo, me alegra mucho verte. Y en cuanto a mi madre, ya sabes lo exagerada que es. Entre nosotros dos las cosas están bien.
—Me alegra saber eso. Pero, ¿qué los trae por aquí?
—Abuelo, quería hablar contigo sobre trabaj