Al día siguiente me levanté, me di una ducha y luego me coloqué uno de esos conjuntos nuevos tan hermosos que también había comprado para mí. Tomé mis cosas y salí del departamento con dirección a la universidad.
Ya no tenía que trabajar en la empresa de Damien, y eso era bueno. Después de todo lo que había pasado, no me imaginaba estar encerrada en ese lugar lleno de recuerdos.
Llegué al estacionamiento y lo vi, un Jeep rojo. Lo reconocí de inmediato, corrí a abrirlo y me subí. El olor me envo