Capítulo 21. Razones para mentir
Benjamín aún no había tomado asiento detrás del escritorio, por eso cuando escuchó las palabras del médico se dejó caer, al mismo tiempo que se pasaba una mano por el cabello, queriendo halárselo, solo que sus hebras ya estaban demasiado cortas para hacerlo.
—No entiendo, ¿Por qué no me informó desde el mismo momento cuando supo de los resultados? —interrogó frunciendo un poco el ceño, sin perder ni un solo detalle del rostro del médico.
—Usted no estaba al momento de hacerle la autopsia y los