Capítulo 22. ¡Ya no te queremos aquí!
Mientras su madre le hacía la pregunta, sintió aplacarse su enojo.
—Lo siento mamá, tienes razón, no tengo autoridad moral para juzgarte por haberme mentido cuando es lo mismo que estoy haciendo con Ana Sofía.
Suspiró ahora sintiéndose un poco culpable por haber expresado indignación momentos antes, a la vez que surgía en su interior un sentimiento de preocupación al pensar en la reacción de Ana Sofía cuando conociera la verdad ¿Sería capaz ella de perdonarlo? Aun cuando le había dicho que si l